Mucho sin escribir pero no por falta de aventuras sino por falta de ganas, todos los que nos quedamos en
Guadalajara también tenemos novedades, nos cambiaron de oficina y se dice que pronto tendremos muebles nuevos.
Esta oficina es más pequeña lo que hace posible sentir menos la ausencia de los que ya no
están, estamos todos juntos como hermanos , miembros de una... bueno,
Pioki habla
muchisimo nos contamos muchas cosas de mujeres y nos
reímos mucho, el
Sushi hace como que no nos
quiere escuchar pero no se pone los
audífonos osea que si nos quiere escuchar, la
Argentina creo que un día de estos le
dará un golpe al enterrador, un día el le salpicó el teclado de la
compu con gotitas de baba y ella con la sutileza de un extranjero le dijo: oye que me mojaste todo el computador (con ese
acento argentino que tiene) y el solo le dijo: a pues que pena (con el
acento de enterrador que tiene), yo solo pelé los ojos y esperé a ver si no le soltaba un golpe en la cara.
Pero la mayor novedad es que regreso el hijo pródigo:
Damián Trejo, un joven muy talentoso en el arte del diseño
web, para él no existe una línea entre lo que hace por placer y lo que hace por trabajo, se divierte programando juegos donde los personajes son sus amigos hechos caricatura e imprime en cada una de sus obras un sello único e inigualable, que lo hace ser uno de los mejores (o por lo menos yo lo veo
así y como yo estoy redactando este post pues se aguantan).
Me da mucho gusto que esté
aquí en
GDL, no matamos al chivo más grande, ni hicimos una fiesta y que ni crea que va a llegar siendo el chido del barrio, nos tiene que caer bien otra vez y hacer algo para impresionarnos.
Que bueno que estás de regreso.
Cambio y fuera.